miércoles, 7 de octubre de 2009

El secreto de tu mirar

Mirada simple

de palabras complejas,

dejadme descubrir el cantar de tu alma,

y lo que oculta tu eterno silencio,

dime que hay tras una lágrima,

y los secretos que guarde el amor,

será llanto o será alegría.

Mirada simple

de palabras complejas,

que inocente es tu paciencia,

que fresca es tu sonrisa,

demuestra la hermosura de la tristeza,

admirando la locura de la coherencia.

Mirada simple

de palabras complejas,

no voltees a ver el pasado,

solo mira al trémulo poeta

que en secreto te esta amando,

permíteme cantar contigo al alba,

y permitidle a tu alma

ser libre al amor inocente.

Mirada simple

de palabras complejas,

baila, corre, salta,

llora, ríe, y ama.

Leonardo Alvarado Z.

martes, 6 de octubre de 2009

Declaración de amor

Dejadme oírte reír,

escucharte cantar por las calles,

dejadme ver que hay en tus ojos

que me envuelven en tus encantos.

Dejadme cantar contigo

llenando de ilusiones tus labios,

permitidme darte un abrazo de infante,

y el beso puro de un gran enamorado.

Permitidme ver el horizonte contigo,

caminando por el trigal de la mano,

entretejiendo nuestras vidas,

creando los más bellos amores.

Quiero reír contigo,

quiero llorar contigo,

quiero endulzar tu amargura,

quiero verte dormir en mis brazos.

Quiero tantas cosas, como quiero quererte,

Como quiero que me quieras,

Como despertar un día, y escuchar en la tarde tu risa,

Diciendo con vos suave un mutuo te amo.

Leonardo Alvarado Z

lunes, 5 de octubre de 2009

El virus del amor

En un barrio de esta ciudad
Se organiza el comercio más popular,
Jóvenes que venden sus sueños,
Polvos mágicos que los invitan a volar
A un mundo artificial.

Entre cada esquina el virus del amor
Se pasea entre fragancias de clemole y salvia
Recubierto por el mejor cuerpo,
Ofreciendo el servicio más popular
Una noche de placer para tu primera vez

Primera vez que sin saber
Puede ser la última,
Pero el principio del dolor más grande
Del dolor que ofrece el virus del amor

Aliada de la muerte
Que seduce tus calmas, tus ansias
Para poder tenerte
Abrasándola eternamente

Aprovechando que la vida te da la espalda
El mundo te margina, te aísla matando los sueños
Tú corriendo abrasarla, ella dándote la espalda
No queda más que dormir en la cuna de la muerte

Y el mundo con sus cantos te arrulla,
Para dormir eternamente
Abrasando tu alma
En los regazos de la muerte

El tiempo tu mayor enemigo
No sede espacio ni segundo
Para correr atrás
Y ser otra vez un niño

Para no ser seducido
Por el virus del amor
Que un día la vida te arrebato
Dando espacio al sufrimiento y dolor

Leonardo Alvarado Z.

Amor improvisado

Se posa el ruiseñor cerca
de la hermosa flor,
para contar cuentos
de ninfas y estrellas.

Cantando la melodía del amor,
la invita a navegar
en el mar de la ilusión,
extraviados en la tormenta
de la pasión.

Que entre nubes blancas,
cual dondiego de la noche
abre sutilmente sus pétalos,
para depositar el amor improvisado
en su pistilo venerado.

Amor improvisado,
que toma forma en su interior;
que al ser anunciado
alza el vuelo el ruiseñor,
dejando el eco de un adiós
y la improvisación de un amor.
Leonardo Alvarado Z.