miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cuando nació la amistad

dos corazones en un mismo nido,
el calor y el frío los envuelven,
congela el pasado y caliente el presente,
simplemente destierra del nido al futuro,
grita cuando quieras gritar,
llora cuando quieras llorar,
pero jamás abandones la risa
que en ti es particular.

Amistad una sola,
sin importar que revienten volcanes,
sin importar que hiervan las dudas
del calido corazón que enmudece su pensar,
mientras todos comen de una oruga verbal,
ocultándose tras la falsedad y la hipocresía,
nosotros nos alimentamos de una dulce amistad,
que ni un ataque nuclear de palabras sueltas,
ni un ataque del gas letal de la infamia la podrá aniquilarla,

Amistad una sola, dura, fuerte, y hermosa,
que pasea por bosques y valles marchitos
devolviéndole su color característico,
regalando la alegría necesaria,
que la lengua entupida no puede talar, ni entristecer,
porque una lagrima se seca con un pañuelo de amistad

Amistad una sola,
que siembras en desiertos la más hermosas flores,
floreciendo en cada corazón la más lindas risas;
Con esta copa de lágrimas valiosas,
hago un brindis por la más hermosa,
la más valiente, por la única y verdadera alegría,
por ti, por mi, por nuestra amistad

Leonardo Alvarado Z.

Una pesadilla real

Ayer me levante entre sueños
Y vi a la miseria caminar entre nosotros,
A la mediocridad dar clases,
Y Al conocimiento desnutrido estirar la mano
Por un poco del saber

Ayer me levante entre sueños
Y vi a la moral arrastrase,
Y oí esa sonrisa de hiena de la inmoralidad
Mientras la golpeaba en la cabeza

Ayer me levante entre sueños
Y vi a nuestros derechos ser aplastados,
A la verdad ser humillada,
Y la justicia ser callada
Por el dulce canto seductor de corrupción

Ayer me levante entre sueños
Y vi la inocencia morir por desangre,
Y oí reír a la culpa escondida tras una mentira
Mientras la libertad serraba los ojos,
Y la vos de la justicia se perdía en el horizonte

Ayer me levante entre sueños
Y vi la paciencia sentada a la derecha
De la surta libertad,
Que espera un ideal escueto de cobardía
Y un corazón surtido de emociones

Ayer me levante entre sueños
Y vi a la verdad surtir de valentía su coraje
Y humillar a la mentira,
Y vi al joven revolucionario gritar con alegría
Libertad, y libertar en la vida.

Leonardo Alvarado Z.